En este video analizamos un experimento realizado en el laboratorio de la Brown University, en Rhode Island, donde se compara el comportamiento de dos ratas en una prueba de laberinto acuático. Una de ellas sigue una dieta estándar y es capaz de encontrar rápidamente la plataforma donde se pone a salvo, lo que indica que su memoria y aprendizaje funcionan de forma normal.
Aunque se trata de estudios en animales y no pueden trasladarse de forma directa a humanos, el experimento envía un mensaje potente sobre el impacto de la dieta en la salud cerebral. Reducir el exceso de azúcar añadido y de ultraprocesados, y priorizar una alimentación basada en comida real, no solo protege el metabolismo y el peso, sino que también podría ser una inversión a largo plazo en la memoria y la prevención del deterioro cognitivo.